Compartir Auto: Confianza y Aventuras en Viajes

Viajar en TripMex es mucho más que compartir un auto; es una experiencia que une ahorro, sostenibilidad y la oportunidad de conocer nuevas personas. Sin embargo, para muchos, la primera vez puede generar nervios o inseguridades: no es fácil abrirse a compartir espacio y trayecto con desconocidos, pero precisamente ahí radica parte de la magia del carpool.

En mi auto han viajado más de 1,000 personas diferentes. A lo largo de estos viajes, he compartido episodios de mi vida: momentos tristes, alegrías, anécdotas que invitan a la reflexión y experiencias que quedan grabadas en la memoria. El auto se convierte en un espacio íntimo donde, entre kilómetros y paisajes, se tejen historias y conexiones genuinas.

A su vez, he sido “oreja” y “hombro” para otros viajeros. Muchos han abierto su corazón, compartiendo sus propias vivencias, preocupaciones o sueños, cada uno agregando su toque y sazón personal a la conversación. Es sorprendente cómo, en unas pocas horas de trayecto, se pueden crear lazos de confianza y empatía con personas que quizás nunca volverás a ver, pero que dejan huella.

He tenido el honor de acompañar a mis pasajeros en momentos muy significativos de sus vidas: funerales, bodas, bautizos, cumpleaños y otras celebraciones o despedidas. Estos viajes no solo han sido traslados físicos, sino también acompañamientos emocionales, en los que la compañía y la palabra justa han hecho la diferencia.

Con el tiempo, he aprendido que las personas inician un proceso de confianza desde el momento en que publican su viaje de carpool. Dar el primer paso para compartir un asiento, abrirse a nuevas historias y confiar en la buena voluntad de los demás es una experiencia enriquecedora que transforma la manera en que vemos los traslados cotidianos.

En estos 20 años compartiendo auto, he entendido que el acto de dividir los costos va mucho más allá del ahorro: es un puente de confianza, solidaridad y humanidad. Cada viaje es una oportunidad para aprender, escuchar y crecer junto a otros, recordándonos que la verdadera riqueza está en las conexiones que creamos en el camino.


Carpooling, y eso ¿qué es?

Ahora que ubicamos a Luis, durante nuestra llamada para ponernos de acuerdo el mencionó la palabra carpooling, en ese momento la verdad no entendí el sentido o a qué se refería, sólo pensé que era alguna palabra «fresa»…

Una vez que llegué a casa la palabra carpooling seguía sonando en mi cabeza, y era justamente lo que yo había hecho con él compartir costos de viaje, compartir auto con punto origen, destino, intersección en común.

Al siguiente día tenía algunos mensajes de personas, que me escribían para compartir auto conmigo, en ese momento no tenía una referencia de cuánto pedir, así que pedía $50.00 pesos (en el año 2014, el autobús cobraba $62.00 MXN) y sin problema viajaban conmigo, recuerdo una de las preguntas de mi mamá -y… ¿conoces de algún lado a las personas con las que viajas? … silencio total de mi parte; la realidad es que no los conocía, seguramente nunca en la vida se imaginaron viajar con una tal Heidy Lorena, pero al igual que yo querían disminuir sus costos de traslados y habían visto mi anuncio en Facebook. Lo que yo sí sabía es que ellos también me tenían miedo…